Cortazar


En el artículo de Página/12 que postee en el anterior mensaje, se hacía mención a "Week-End", de Jean-Luc Godard, como una de las producciones cinematográficas importantes inspiradas en obras de Cortázar, esta vez en el cuento "La Autopista del Sur", que aparece en libro "Todos los Fuegos El Fuego", publicado en 1966.
 
Para aquellos que aún no la hayan visto, acá les dejo los enlaces para que puedan descargarla, está en su idioma original y el archivo incluye los subtítulos.
Ojo, advierto que la película está "inspirada" en el cuento de Cortázar, y no es una adaptación "literal" de él al cine, para que no se vayan a llevar sorpresas. De todas formas vale la pena verla, sobre todo si se sitúan en el contexto en que fue hecha, sólo un año antes de que ocurriera Mayo del ’68.
 
Aquí hay algunos datos más sobre ella y una reseña del argumento. Al final encuentran los enlaces para bajarla.
TITULO ORIGINAL: Weekend (Week-end)
AÑO: 1967 / 105 min. / Francia
IDIOMA: Francés
SUBTÍTULOS: Español
DIRECTOR: Jean-Luc Godard
GUIÓN: Jean-Luc Godard
MÚSICA: Antoine Duhamel, Wolgang Amadeus Mozart
FOTOGRAFÍA: Raoul Coutard
REPARTO: Mirellie Darc, Jean Yanne, Jean-Pierre Kalfon, Yves Beneyton, Valerie Lagrange, Jean-Pierre Léaud, Juliet Berto, Anne Wiazemsky
PRODUCTORA: Coproducción Francia-Italia
GENERO: Drama
Más información en: IMDBFILMAFFINITY

RESEÑA:

Jean-Luc Godard (Paris, 1930) encabeza, junto con otros realizadores (Chabrol, Truffaut, Malle, Resnais), el movimiento cultural cinematográfico surgido a principios de los 60 conocido como la "nueva ola francesa" (nouvelle vague), pero él es, por muchas razones, el miembro más interesante de este conjunto de directores.

Más allá de los aspectos formales o técnicos que significó este movimiento (a la nueva ola francesa se le atribuye, con mucha razón, el haber "reinventado" el lenguaje cinematográfico), para Godard significó una nueva forma de expresar sus ideas sobre la cultura y la sociedad occidentales, en particular Francia y Estados Unidos, y Week End (1967) es un claro ejemplo de esto.
 
En Week End el relato "La autopista del sur" (de Julio Cortázar), representa más bien una sugerencia, muy pronto vemos cómo la cinta de Godard toma su propio rumbo. La idea del embotellamiento interminable es una más (aunque la más notoria) de las metáforas empleadas por Godard para mostrarnos su visión de una sociedad alienada, de consumo y deshumanizada, y es para muchos, una película que anticipa los sucesos de Mayo del 68 en París. En esta cinta, la visión del mundo es catastrófica (como los autos volcados por doquier, accidentes y accidentados) y dentro de este desastre vemos (en el recorrido de sus dos protagonistas) lo que para Godard era la verdadera motivación de la gente: la satisfacción material, el individualismo o el consumo, y para exponer lo anterior, el director echa mano de recursos que realmente logran impactar a quien lo contempla, cosa muy común en el cine de Godard.
Las obras de Godard nos presentan un cine interesante y propositivo, con una temática que, como veremos, no pierde su vigencia.
 

Este artículo apareció en la sección “Espectáculos” de Página/12 el sábado 6 de enero de 2007; y fue enviado a LibrosGratis por E.G.

De cómo filmar la palabra

En Mentiras piadosas (la vuelta de los cuentos de Julio Cortázar al cine argentino, después de haber sido fetiche de Manuel Antín en los ’60 y de haber retornado fugazmente con Cristian Pauls en Sinfín en 1986) se cuenta la historia de Pablo, hijo preferido de mamá, que viaja a París y no da noticias de su paradero después de varias semanas. Para cuidar el frágil estado de salud de la madre, se pone en marcha un dispositivo familiar como en “La salud de los enfermos“, que incluye el falso envío de cartas, regalos y visitas de su novia a pesar de la ausencia. Mientras, en un cruce con “Casa tomada“, el hogar va siendo desmantelado por las deudas que provocan los falsos envíos de París. Pero mucho antes de que Diego Sabanés decidiera restablecer el vínculo del cine nacional con la obra literaria de Cortázar en Mentiras piadosas (con el protagónico de Marini, y sus hijos Claudio Tolcachir, Paula Ransenberg y Walter Quirós), existió una nutrida relación entre sus cuentos y la pantalla.

Entre los locales, Manuel Antín es el director que más frecuentó la obra del autor de “Casa tomada”. Lo hizo en La cifra impar (1962, basada en el cuento “Cartas a mamá”, con Lautaro Murúa, María Rosa Gallo y Sergio Renán); en Circe (sobre el cuento homónimo, con la particularidad de haber sido adaptada por el propio Cortázar, y en la que actuaron Graciela Borges, Sergio Renán y Walter Vidarte) y en Intimidad de los parques (basada en los cuentos “Continuidad de los parques” y “El ídolo de las Cícladas”, con Paco Rabal y Dora Baret). El propio Antín justificó su elección reiterada: “Me dije: éste es el escritor que tengo que filmar. Busqué un cuento que tuviera alguna relación conmigo, que yo pudiera haber escrito si hubiera escrito bien, y filmé ‘Cartas a mamá’. Después tuve la necesidad de divorciarme de su literatura. Todo lo que se me ocurría ya lo había escrito. O todo lo que leía de él me parecía que había que filmarlo. Entonces me di cuenta de que se trataba de una enfermedad profunda cuando él empezó a proponerme historias”.

La repercusión internacional de cuentos de Cortázar tuvo su esplendor, también en los años ’60, cuando Michelangelo Antonioni filmó su mítica Blow up basada en “Las babas del diablo” (donde el mundo que construye una fotografía puede competir con el de la realidad exterior a ella), con el protagónico de celebridades mundiales como Vanessa Redgrave y Jane Birkin. La época de oro cortazariana siguió con Weekend (de Jean Luc Godard, basada en “La autopista del sur”, actuada por Mireille Darc, Jean Yanne y Jean Pierre Leaud). Para corroborar que la cultura francesa ha sido, junto con la argentina, una de las más influidas por la prosa del escritor podría mencionarse también a Le fin du jeu (de Walter Renaud, basada en “Final del juego”, con Barbara Warner y Anne Laure Dizengremel). Como curiosidades de esta genealogía podrá mencionarse el corto Continuidad de los parques (de Fabián Bielinsky), la película Monsieur Bébé (de Claude Chabrol), la italiana L’Ingorgo (de Luigi Comencini, basada en “La autopista del sur”, nada menos que con Annie Girardot y Marcello Mastroianni), y la local Sinfín de Cristian Pauls (1986), de inspiración libre en el cuento “Casa tomada”. De allí en más sólo hubo algunas versiones menores, poco difundidas, como la norteamericana End of the game (sobre “Final del juego”), la lituana Autobús, basada en “Omnibus”, la australiana House taken over (sobre “Casa tomada”) y la paraguaya Sueños (sobre “La noche boca arriba”). Mentiras piadosas, de Sabanés, se propone recuperar lo mejor de una tradición.

En este artículo de María Elvira Luna Escudero-Alie, aparecido en Quaderni Ibero-Americani, Nº 89, de junio del 2001, la autora expone una pretendida relación entre el universo creado en sus cuentos por Julio Cortázar y la filosofía existencialista de Jean Paul Sartre. A su juicio, en la primera obra de Cortázar es posible encontrar temas claves del existencialismo como la angustia, la soledad, la libertad, la enajenación y la muerte, que también se encuentran contenidos en el libro de Jean Paul Sartre “El existencialismo es un humanismo”

Todos los textos que la autora menciona -tanto el libro de Sartre como los cuentos de Cortázar-, puedes encontrarlos y descargarlos desde el sitio de Hansi.

Una lectura existencialista de la narrativa del primer Cortázar

Por María Elvira Luna Escudero-Alie

La filosofía de Jean Paul Sartre.

Sartre fue el representante más destacado del existencialismo francés. La filosofía de Sartre es una reacción contra la tradición racionalista francesa impuesta por René Descartes y acusa la influencia de la fenomenología de Husserl y de la filosofía existencialista de Martin Heidegger.

En L’Existentialisme est un humanisme (1946), Jean Paul Sartre con su peculiar estilo analítico y dialéctico, defiende el existencialismo contra tres críticas importantes:

  1. El existencialismo según los comunistas de la época, invitaba a la gente a la inercia, porque al no haber soluciones posibles, la acción carece de sentido.
  2. El existencialismo destacaba la sordidez humana; se le acusaba al existencialismo: ‘[..] d’avoir oublié le sourire de l’enfant” (p.10).
  3. Los cristianos acusaban al existencialismo de negar la seriedad de los esfuerzos humanos, porque al suprimir los mandamientos de Dios y los valores todo queda permitido.

Expondré a continuación las ideas más importantes plasmadas por Sartre en su ensayo: L’Existentialisme est un humanisme. La existencia es anterior a la esencia, es el primer postulado existencialista. “…l’existence précède l’essence, ou, si vous voulez, qu’il faut partir de la subjectivité.” (p.17) El hombre define su esencia a partir de su existencia; es decir, el hombre es el único responsable de su propia vida. Esta responsabilidad del hombre no es individual sino extensiva al género humano en su totalidad. “…l’homme n’est rien d’autre que ce qu’il se fait”. (p.22) El hombre elige su destino y al elegirlo incluye al resto de la humanidad. (más…)

Fragmento de una entrevista realizada a Cortázar en España, en donde se refiere a su novela “El Libro de Manuel”

El libro de Manuel (1973) es la gran novela política de Julio Cortázar. Una síntesis polémica de sus búsquedas estéticas y su interés por los movimientos revolucionarios de aquellos años. Puede leerse como un desplazamiento natural de los personajes y los temas de Rayuela hacia las urgencias y los fervores de un mundo convulsionado. Pero conserva de aquella novela fundamental toda la fantasía, el desenfado y la frescura que han hecho de Cortázar un escritor único e irrepetible dentro del panorama literario del siglo veinte.

El Libro de Manuel de Julio Cortázar

Este artículo escrito por María Maizkurrena, apareció en el “Periódico de Bilbao”, en marzo de 2004.

La vuelta al mundo de Julio Cortázar

Por María Maizkurrena

cortazarvuelta.jpgMIGUEL Herráez, que ha publicado en Ronsel una biografía de Julio Cortázar, incluye entre los capítulos de la vida de éste una prehistoria: desde su nacimiento en Bélgica, “bajo el estallido de los obuses invasores del Káiser Guillermo I” (1914) hasta la primerísima infancia en Barcelona. Barcelona le proporcionó al niño Julio unos recuerdos imprecisos como fantasmas que, según parece, correspondían al parque Güell, mundo mágico por el que correteaba antes de los cuatro años. Pero la primera vida de la que Cortázar guardó una imagen completa y una leyenda lleva el nombre de Bánfield, suburbio de Buenos Aires que entonces (años veinte del siglo pasado) era un pueblo independiente unido a la capital por el ferrocarril. Bánfield es la infancia. Calles de tierra, farolas escasas, el Club Atlético Bánfield, el periódico La Unión, la casa, escenario gótico, con sus pasillos sombríos y su jardín cerrado encerrado en una hilera de jardines, la escuelita de la calle Talcahuano, la familia fatalmente venida a menos cuando el padre se marcha para no volver, las lecturas, las convalecencias. La primera vida de Julio Cortázar, cuando aún era Julio Florencio, estuvo lastrada por el peso de la realidad avara, de los apuros económicos de las clases medias, del machismo que condenó a su madre a empleos ridículos y a sueldos patéticos. Cortázar no pudo ir a la Universidad. Con trece años, se matriculó en la Escuela Normal del Profesorado Mariano Acosta, y compensó el tedio de las aulas con la exploración de Buenos Aires. En el 36 se matriculó en Filosofía y Letras, pero tuvo que dejarlo para marchar como profesor de secundaria a un pueblo remoto que le permitiría enviar un sueldo a su familia y del que dirá en una carta: “los microbios, dentro de los tubos de ensayo, deben tener mayor número de inquietudes que los habitantes de Bolívar”. (más…)

Escucha a Julio Cortázar leyendo un pequeño fragmento de su cuento “El Perseguidor”.

De fondo, el tema “Out of Nowhere” con Charlie Parker